Inicio  
----------------
 

PortadaFundación ExcelentiaCiclo de Conciertos 2010ArtistasContrataciónNoticiasArtículosEntrevistasSorteo de entradas El rincón del músico Amigos de la Fundación Enlaces

----------------

Añadir a favoritosAñadir a FavoritosEnviar por EmailContacto

 
Artículos >



El concierto desde dentro

29 de octubre, 22.30 hrs. Auditorio Nacional, Sala Sinfónica. La orquesta y el coro ya preparados para interpretar el Concierto Aniversario. El director sale, saluda, sonríe, la tensión se masca en el ambiente y suenan los primeros acordes.

Tensión, como digo, y mucha emoción. Poco a poco se van serenando los ánimos, sobre todo cuando percibes que todo va saliendo bien, que la música va sonando como tiene que sonar, que tú eres parte de ese momento mágico que culmina ahora y que empezó hace apenas unos meses. Todo comenzó con la noticia que alguien nos hizo llegar con respecto a este ciclo, a un concierto para coros y en el que también tenían cabida algunos cantantes individuales. Pues a informarse, a inscribirse y a estudiar la partitura obligatoria para la audición. La sorpresa fue esa propia partitura, tan increíble, tan maravillosa para ser cantada. Lo demás vino todo seguido: estudiar mucho, pasar la audición, ser seleccionados y seguir estudiando hasta el momento en el que empezaban los ensayos, allá por el mes de septiembre.

Fines de semana enteros, sábados y domingos, que se hacían cortos, disfrutando cada minuto, compartiendo sensaciones, música, comida, cafés, tiempo y espacio, risas y emociones. Conociendo gente nueva y retomando relaciones con personas con las que ya habíamos coincidido en alguna otra parte. Es lo que tiene este mundo coral: al final no somos tantos; somos unos cuantos que vamos rotando por los mismos sitios.

En este último año, tan intenso de mi vida, en el que tantos momentos musicales he vivido, y todos tan importantes, debo decir que los conciertos han sido un gran premio, pero no lo ha sido menos cada uno de los ensayos. Cada ensayo ha sido una oportunidad única de recibir una clase magistral y como tal los he vivido. Con cada ensayo, cada director ha dejado un poquito de su forma de ser y de entender la música, impregnando su estilo particular a cada partitura. En los ensayos te das cuenta también de la importancia de un gesto. No hace falta una sola palabra cuando el director trabaja, cuando tú como miembro del coro estás también trabajando en ese espectáculo del que formas parte. Las personas que acuden a escuchar la obra ven el resultado final, lo escuchan, pero no perciben, desgraciadamente, esos gestos, esas miradas que determinan tantos y tantos matices, el movimiento apenas perceptible de una mano. Y para que todo suene, para que todo salga como tiene que salir, se requiere tu entrega total y absoluta, tu abandono. Debes abandonarte a ti mismo para ser consciente de que formas parte de un todo. Un coro no son varias personas cantando: es una única cosa, es un único corazón latiendo a un mismo ritmo, sea éste el que sea.

Como consecuencia quizás de ese abandono, el 30 de octubre fue un día vacío. De pronto se ha terminado todo, por más que aún resuena en tu cabeza cada pieza que has cantado. Yo aún no he sido capaz de guardar las partituras. En realidad, no creo que lo haga de manera inmediata. Han sido parte de mi vida en estos últimos meses, y no se puede cortar radicalmente con algo con lo que has vivido una relación tan intensa. Una vez más, el sueño se ha cumplido.

Gracias a cuantos lo han hecho posible

Elena González Correcher

>
Publique su artículoMande su artículo Publique su noticiaPublique su noticia
>
Ciclo de conciertos >
>
AQUÍ APARECERÁ EL FORMULARIO
>
AQUÍ APARECERÁ EL CALENDARIO
>
>
----------------
Programa de mano >
>
Programa de mano
>
----------------
Newsletter >
>
Newsletter
>
----------------
Venta de entradas
Universia
     
 
Ver Archivos
 

Fundación Excelentia. C/ Serrano, 219 - 3º C - 28016 Madrid - 914578137 - © 2009 - Mapa del Sitio

Colaboradores y Patrocinadores

Colaboradores y Patrocinadores